martes, 12 de junio de 2018

Hablando de Política

Recientemente, por cuestiones políticas, alguien a quien consideraba importante en mi vida me dejó de hablar y privaron de su trabajo a un familiar muy querido para mí. Estos acontecimientos han hecho que el siguiente pensamiento ronde constantemente por mi mente: la política saca lo peor de nosotros.

Por todos lados se lee, escucha y ve mucho odio y resentimiento. Nos burlamos e insultamos a los demás porque creemos tener la verdad absoluta. “Discurso de Odio”, le llaman.  No somos mejores, ni más inteligentes que el resto por votar por X o Y. Todos somos iguales con condiciones y oportunidades diferentes.

Tenemos derecho de expresar lo que pensamos y sentimos, y debatir temas es delicioso y enriquecedor. Sin embargo, existe gente que se ofende y toma de forma personal las opiniones ajenas  y otros que se esmeran en intentar cambiar la forma de pensar de los demás.

No podemos ver a la política como una forma de dirigir nuestra vida, nuestras relaciones sociales, nuestras acciones, etc. Nos enojamos, peleamos con otros, criticamos, pero ¿qué estamos ganando?

Cuando la gente habla o escribe sobre política deja ver un poco de su educación, valores, forma de sentir y pensar, muchos me han decepcionado. Y sí, esto también es una autocrítica para mí.

Las diferencias de pensamiento y opinión son parte de la riqueza del ser humano y del mundo al que pertenecemos. No existirían tantos inventos que nos han mejorado la vida, diferentes géneros musicales y literarios, expresiones artísticas, deportes... hasta partidos políticos, de no ser por el pensamiento variado y libre.

Creo que la política es una buena forma de practicar la tolerancia y el respeto hacía el derecho y la libertad que tenemos de pensar y expresarnos de forma diferente.

No importa quien llegue al poder y como lo haga: si fue elegido por nosotros o impuesto, al final los políticos se reirán de nosotros y las cosas en México no cambiarán si no empezamos por ser más solidarios, tolerantes, respetuosos entre nosotros mismos y nuestro entorno.


Y bueno, terminaré citando esta gran frase, para que reflexionemos un poco sobre la Libertad de Expresión: “Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo.”, The Friends of Voltaire, Evelyn Beatrice Hall.


Kira