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jueves, 13 de febrero de 2020

Los libros también se leen en grupo

Mi vida en CDMX había sido muy intensa, ocupada, acelerada, magnífica, artística… tenía el trabajo ideal, iba a museos y al teatro, conciertos de mis artistas favoritos, los mejores eventos culturales, artísticos y deportivos, convivía con mi familia paterna, e hice grandes amigos. Sin embargo, el ritmo de vida no me permitía leer con tanta frecuencia. Pero el año pasado me vi en la necesidad de mudarme a Chiapas, esto me causaba temor e incertidumbre pues todo me parecía extraño y ajeno, incluso la gente que conocía. Así es que decidí retomar algunas actividades, como entrenar tenis, y buscar otras para hacer que mi regreso fuese más fácil de asimilar.

Fue así como conocí a “Lecticultores”, pero ¿qué es Lecticultores? Un club de lectura. Había escuchado hablar de estos clubs y nunca pensé que llegaría a formar parte de uno porque, como dice mi Abuela paterna, "soy muy mamona con mis gustos literarios" y me causaba conflicto leer algo que no hubiera sido elegido por mí (sí, alguna vez tuve conflictos en mis clases de literatura por eso), pero decidí arriesgarme a conocer esta dinámica. ¿Qué podía perder?

Mi primera reunión con ellos fue hace un año, el 13 de febrero de 2019, en la cafetería del Fondo de Cultura Económica “José Emilio Pacheco”, se discutiría “La tregua” de Mario Benedetti. Lo había leído un par de años antes y lo recordaba perfectamente y con gran nostalgia y cariño, pues fue una lectura muy especial, no solo porque una amiga muy querida y yo empezamos a leerlo el mismo día sin haberlo planeado, sino porque la edición que leí pertenecía a la vasta biblioteca de mi papá y tenía una bella dedicatoria de él para mi mamá de un año antes de mi llegada.

¡Qué agradable sorpresa me llevé esa noche! Me encontré con un grupo de gente de distintas edades y profesiones unidos por el gusto a la lectura. Admito que al principio me sentí un poco temerosa e insegura, pues no sabría si encajaría, pero rápidamente me di cuenta de que había llegado al lugar ideal, sintiéndome cómoda y acogida.

La conversación empezó a fluir fácil y cálida, me sorprendía el nivel de detalle con el que comentaban algunos elementos del texto, los datos que compartieron sobre el contexto de la novela y del autor, las diversas opiniones que el libro generó.

Sin darnos cuenta pasamos de “La tregua” a hablar de música, política, religión, deportes, matemáticas… opinamos, escuchamos, discutimos miles de temas, ideas, compartimos comentarios, debatimos siempre con respeto y tolerancia, acompañados de una buena taza de café o un delicioso y aromático té. Recuerdo que pensé emocionada: “¡Wow! Tengo tanto que aprender de ellos”.

Ah, sí, desde 2018 tengo una gran pila de libros pendientes por leer (algunos los compré, otros fueron regalos de cumpleaños), porque el año pasado leí 18, entre los propuestos por los miembros del club y algunos de gusto personal; reencontré y retomé mi ritmo de lectura perdido, me aventuré por géneros que no habría leído por mi cuenta y conocí nuevos autores, especialmente latinoamericanos, fue un año de descubrimientos literarios, un año que me ha regalado gente maravillosa que tiene tanto que aportar y enseñarme, gente muy valiosa con la que puedo compartir infinidad de gustos en común.

Y bueno, como era de esperarse después de vernos cada jueves, pasamos de hablar de libros a ir al cine, viajar algún de fin de semana por los alrededores, asistir a conciertos y obras de teatro, salir a cenar, tomar vino, y otras actividades que nos han permitido formar lazos fuertes y sólidos, hoy convertidos en amistad.

Lecticultores ha aportado tanto a mi vida, la llena de letras, de alegría, de momentos mágicos e inolvidables, se convirtieron en familia. ¡Gracias por este año, secta lectora! Los quiero.


María José


martes, 12 de septiembre de 2017

3 libros que marcaron mi vida, parte 2

Jamás me había puesto a pensar en la vida de los esquimales (término que se considera despectivo, pues se cree que significa “devoradores de carne cruda”), hasta que llegó a mis manos “El país de las sombras largas” del escritor suizo Hans Ruesch, libro que me recomendó y prestó mi abuela.

La Edición data de 1960, un libro viejo y frágil que exige leerse con tal cuidado, acariciando delicadamente cada hoja para evitar que se conviertan en polvo. Guarda ese olor característico a libro antiguo y sus hojas coloreadas en amarillo por el paso del tiempo. Una reliquia.

La novela relata la historia de una pequeña familia inuit que lucha por sobrevivir en el ártico hasta la llegada del hombre blanco quien en su necesidad por conquistar y colonizar al mundo, rompe el delicado equilibrio de estas tribus, imponiendo cultura y religión de forma abrupta.

La historia avanza y nos vamos sumergiendo en los relatos que nos permiten conocer más sobre la forma de vida de estos pequeños grupos, en su mayoría nómadas, los roles sociales y familiares que juegan, sus costumbres y tradiciones.

Guardan un profundo respeto por la naturaleza, pues les provee de alimento, vestimenta, elementos para construir vivienda y transporte, permitiéndoles sobrevivir ante las drásticas condiciones climáticas que enfrentan pese a los escasos recursos que les ofrecía.

Cultivaban el respeto entre ellos y sus semejantes, viven en armonía como sociedad, guardan creencias espirituales que los obligaba a honrar a sus Dioses y a la naturaleza, practican rituales y usan amuletos obtenidos de la naturaleza, con los cuales se protegen en sus largas cacerías y viajes cruzando los mares, y para sobrevivir al clima y al invierno que los sume en la oscuridad por meses.

Los inuit son individuos fuertes, muy resistentes, mantienen inocencia en el alma, gente de sentimientos puros, bellos y nobles, amables y compartidos. Conservan valores que se han perdido en la actualidad, como el respeto, la hermandad, la solidaridad. 

Mientras avanzaba con la lectura, me obligué a investigar más sobre estas tribus para conocer las transformaciones que han sufrido por la globalización y de qué manera han sido afectados por los cambios climáticos. Mi interés por ellos crece cada vez más, quiero conocerlos, conocer su entorno, pasar la noche en un iglú. 

Admito que alargué el libro todo lo que pude, no quería que llegara a su fin, disfruté cada hoja, cada párrafo desde el inicio. Me cautivó y conmovió profundamente. 

Esta novela merece estar en la lista de los tres libros que marcaron mi vida:
  1. El país de las sombras largas, Hans Ruesch      
  2. El último encuentro, Sándor Márai
  3. Momo, Michael Ende 

Existe una segunda parte del libro y ya estoy en su búsqueda.

Kira




Para mi Abuela, con quien siempre puedo hablar de libros e intercambiarlos.

martes, 29 de agosto de 2017

It starts with one thing…

Me invitó a verlo tocar. Llegamos juntos al bar y me presentó a sus amigos y a los miembros de la banda, pedimos cervezas y nos pusimos a charlar un poco sobre música. Estaba nerviosa.

La noche transcurría mientras otra banda se presentaba, hasta que llegó su turno. Subieron al escenario, prepararon los instrumentos y comenzaron a tocar. Parte del repertorio estaba integrado por algunas de mis rolas preferidas. Cruzámos miradas ocasionales.

La banda hizo una pausa y bajaron del escenario por un rato. Regresó a mi lado y me preguntó si me gustaba lo que escuchaba, respondí que sí, que interpretaban los “covers” chido y  sonaban bien. 

Le pedí que me dijera que seguía en su repertorio y me dijo que era sorpresa, pero me susurró al oído que tocarían “In the end” y luego me pidió que no comentara nada. Me sentí emocionada pues es de mis canciones preferidas, me recuerda una etapa interesante en mi vida. 

Días antes habíamos platicado sobre Linkin Park.

Después de darle un trago a nuestras cervezas, empecé a tararear la canción, me dijo que a él le tocaba interpretar la parte del rap y comencé a cantarla en voz baja, me siguió. Nos volteamos a ver instintivamente mientras cantábamos, su mirada era intensa. Yo había olvidado parte de la canción y él me guió para que pudiéramos terminarla.

Bebimos un poco más de cerveza y me dijo que era hora de regresar al escenario. Esperé ansiosa la canción mientras tocaban otros clásicos del rock.

Sonaron los primeros acordes, nos buscamos con la mirada, yo seguía la letra desde la mesa, me seducía su forma de tocar y sentir la música.

Pocas veces se conecta musicalmente con alguien de esa forma, intensamente.

Al final me dijo: ¡Gracias por ir, me hiciste feliz!


Kira

miércoles, 8 de febrero de 2017

“Música Naca” vs. “Música Culta”

“Las letras son machistas, misóginas”, es el argumento más usado para justificar el aborrecimiento hacía la música de banda, el reggaetón u otros géneros musicales similares.

Hace unos días un amigo publicó una imagen en la que se comparaba la letra de una canción de reggaetón y otra de rock, y he decidido anexar más para analizarlas:

Llamado de emergencia 
Daddy Yankee

“… sin ti mi camino se desaparece,
sin ti las espinas son las que florecen,
sin ti yo no vivo,
sin ti no se escribe la historia del amor.
sin ti mi poema se queda sin versos,
sin ti no ilumina la estrella en mi universo,
mis signos vitales van disminuyendo,
ven por favor…”

Welcome to the Jungle
Guns N' Rose

“… Bienvenida a la jungla, la tomamos día a día
Si lo quieres, vas a sangrar, pero es el precio que pagas
Y eres una chica muy sexy muy difícil de complacer
Puedes probar las luces brillantes, pero no llegarás gratis,
En la selva, bienvenida a la selva
Siente mí, mi, mi, mi serpentina,
Yo quiero oírte gritar…”
Háblame de tí
Banda Ms

“… Y te pregunte
"Háblame De Ti"
de todos tus gustos
cuántos años tienes
y a que te dedicas,
si sales con alguien
igual y con suerte
te encuentro solita,
y dime qué opinas
crees que existe
el amor a primera vista,
la verdad yo sí...”

You can’t do that
The Beatles

“Tengo que decirte algo que te puede doler,
si te veo hablando con ese chico otra vez,
te voy a dejar y te voy a castigar,
porque te he dicho
que no puedes hacer eso…”
Mi mayor anhelo
Julión Álvarez

“Mira como este loco
por ti se está muriendo
Mi corazón ya no aguanta más
y hoy quiere decírtelo.
Como es que te quiere,
es tan grande el amor que te tiene,
Se quiere entregar en cuerpo, amor y alma,
para conocer a quien tanto te ama…”
Out of Time
The Rolling Stones

“… Pensaste que eras una chica inteligente por renunciar a tu círculo social,
Pero no puedes volver y ser la primera en la línea,
Estás obsoleta, mi bebé, mi pobre bebé pasada de mora,
Dije bebé, bebé, cariño estás fuera de tiempo…”

Antes de continuar, quiero aclarar que el motivo de este texto no es defender ningún género en específico.

Bien, una vez leídos dichos fragmentos, podemos observar que las más agresivas son las letras de las canciones de Rock. Sin embargo, no criticaremos a los grupos de Rock, Pop, Metal, Jazz, Country, etc., aunque sus letras sean violentas, machistas, sexistas, porque nos gustan, consideramos que hacen “buena música” y pensamos que son mejores que cualquiera.

Pero, sólo por percibir los primeros acordes de la introducción de una canción de banda, salsa, reggaeton, hacemos comentarios como: es música de nacos, los que escuchan eso son iletrados e incultos, las letras insultan… podría continuar. ¿Realmente prestamos atención a lo que escuchamos?

Tampoco somos superiores, más cultos, finos e inteligentes por presumir que escuchamos música instrumental de época.

Generalizamos: ni toda la banda es misógina, el rock o el reagge no son completamente rebeldes y agresivos y, tampoco el tango y el jazz son los más finos.

Antes de emitir un juicio o criterio sobre alguna canción, cantante, o género musical, deberíamos de abrir la mente y tratar de ver mas allá del simple texto. El ritmo, los instrumentos, las voces, los sonidos, por ejemplo.

Cito a un querido amigo, Adrián, quien inspiró este texto después de publicar la imagen a la que me refiero al inicio, para que reflexionemos sobre el origen de los géneros musicales y podamos comprender su razón de ser: “… recuerda que también tacharon de aberrante al Rock and Roll, así también al Jazz y demás.” La evolución de la música está determinada por la época, los movimientos sociales, el contexto en el que viven determinados conjuntos de individuos, y es parte de la idiosincrasia de las sociedades a las que pertenecemos.

La música, no debería de ser un elemento para juzgar, burlarse o criticar a alguien, sólo porque no compartimos el mismo gusto. Necesitamos ser un poco más tolerantes y promover el respeto.

Conozco gente que lee más libros que nadie, conoce de arte, vinos, viaja por el mundo, y escucha banda y reggaetón, como tangos, rock y música instrumental de época.

Concluyo con esta frase que me inventé: un buen conocedor de música es aquel al que más géneros musicales le caben en la cabeza. Aclaro, no todo nos tiene que gustar. 

Kira

jueves, 10 de noviembre de 2016

Detrás del telón

Mi paso por las artes escénicas fue efímero, entre presentaciones escolares de danza y puestas en escena de alguna obra como proyecto para las clases de español y literatura. Me gustaba la idea de poder ser alguien más por un momento gracias al vestuario y maquillaje.

Vivía en una ciudad a la que rara vez llegaban eventos culturales de calidad, pocas veces tuve la oportunidad de ver alguna obra de teatro o algo de ballet, hasta que me mudé a CDMX.

Empecé a trabajar con compañías de teatro, tuve la oportunidad de conocer a los directores y a algunos actores. Entonces, como mi trabajo se trataba de apoyarlos para que se presentaran en el extranjero, tenía que ver y crearme una opinión sobre lo que estaba enviando al resto del mundo.

Así fue como comencé mi aventura recorriendo los teatros de la Ciudad.

Cada vez me resulta más fascinante el teatro, es sensible y seductor. No es lo mismo ver una buena adaptación fílmica de alguna obra de teatro escrita por Cervantes, por ejemplo, a verla actuada en vivo. Se ve y se siente tan de cerca, de forma más íntima, lo que el actor representa. Transmite mucho más que una pantalla.

Los actores son vulnerables cuando están en escena: un pequeño error cambia el esquema de la obra y, tener la asombrosa capacidad de improvisación para hacer que el público no se dé cuenta de que se olvidó o cambió una línea, no es tarea fácil. No pueden parar el ritmo de la obra para decir: “¡Corte, se repite!”.

He visto obras de diferentes géneros, con actores reconocidos a nivel nacional por su trabajo en televisoras y compañías emergentes, y es en el escenario de un teatro en donde se descubre quien es bueno en la actuación.

Es admirable el trabajo en equipo entre el director, los productores, actores y los técnicos, para crear obras de arte tan volátiles e interesantes, a través de los cambios de vestuario, maquillaje y escenario en cuestión de segundos, los efectos de sonido, la música y el juego de luces, como parte de la puesta en escena de un texto.

México tiene una gran oferta teatral competitiva a nivel internacional. Mucho talento entre las compañías que día a día buscan una oportunidad para mostrar su trabajo y actores que dejan el alma en el escenario.

Y bueno, tengo la fortuna de contar con grandes amigos, con quienes he compartido la oportunidad de ver obras excelentes. El teatro ha resultado cautivador para mí y mis cinco sentidos.


Para Los Colochos.

Kira



lunes, 10 de octubre de 2016

Veamos una película mexicana

Dice Isaac Ezban, director de cine mexicano, que la primera semana de una película en el cine determina su permanencia y continuidad en cartelera, por lo que es muy importante asistir en los primeros días de su presentación.

No, no hablo de las películas que protagonizan los Derbez, películas comerciales.

Hablo de las películas mexicanas de “cine de arte”, a las que les hace falta público en el país.

Los filmes mexicanos independientes están dando la vuelta al mundo con mucho éxito, teniendo presencia en los festivales de cine más importantes del mundo, obteniendo numerosos premios y reconocimientos.

Pero el insuficiente apoyo para la producción y distribución a nivel nacional e internacional, la escasa promoción de los filmes, son factores que no permiten la trascendencia de las películas en las salas de cine del país.

México tiene mucho talento que mostrar y es lamentable que, por falta de interés y malinchismo, la gente del país no conozca las obras de arte que están poniendo en alto el nombre de nuestra nación a nivel mundial.

Y es aquí en donde les hago la invitación para que asistan al cine, que vean películas mexicanas de calidad y apoyemos el talento mexicano.

Para concluir, les dejo una pequeña lista de películas que vi recientemente y recomiendo:
  1. Chronic, Michel Franco
  2. Güeros, Alonso Ruizpalacios
  3. Los Parecidos, Isaac Ezban
  4. 600 millas, Gabriel Ripstein
  5. En el último trago, Jack Zagha
Pilón: el Incidente, Isaac Ezban.


Para @FChandom

Kira


martes, 27 de septiembre de 2016

Un sábado entre bemoles y sostenidos

El piano es el instrumento que me ha acompañado a lo largo de mi vida, desde que tengo memoria.

Conocí el piano a través de "Para Elisa" de Ludwig van Beethoven, pieza que mi mamá tocaba eventualmente. 

Desde los 5 años, me inculcaron el amor por la música y este instrumento. Mi mamá solía sentarme al piano a practicar alguna lección del "método rojo" (Thompson), como le decía, y sí sacaba la pieza, me dejaba colorear los dibujos de las partituras. 

A lo largo de mi vida, siempre conviví con músicos, pianistas, para ser exacta. Me gustaba escucharlos ensayar.

Hace unos días tuve la oportunidad de acompañar como oyente, a una tía pianista, muy talentosa, a una clase con el Mtro. Mauricio Náder, prodigio. Los interpretes presentaban alguna pieza que tenían preparada, el Maestro los escuchaba y los corregía. ¡Qué manera de dominar los conocimientos musicales!

Los alumnos se mostraban receptivos, un tanto nerviosos. Tomaban notas y ponían en práctica lo que el Maestro les sugería, corrigiendo y perfeccionando la obra.

Ha sido fascinante ver con que pasión y paciencia comparte sus amplios conocimientos musicales.

Esta experiencia me permitió entender más el piano y al pianista. Tocar el piano no es solo interpretar una partitura, es pasión, sentimiento y mucha expresión corporal.

Podrán tocar la misma pieza veinte mil pianistas en el mundo, pero cada uno le imprime sello y estilo propio, haciendo suya la pieza, transmitiendo lo que les hace sentir y pensar. 

Fue una tarde de deleite, escuchando perfectas obras de grandes músicos. La mejor parte fue, sin duda, compartir mis impresiones con el Maestro y los músicos.


Dedicado a mi mamá Maribel y a mi tía Marilú Niño.


Kira



miércoles, 27 de julio de 2016

Adiós al fotógrafo de los toreros

¡Adiós Paco Cano "Canito"!

Aquél que tuvo la oportunidad de fotografiar a personalidades como Grace de Monaco y el Príncipe Rainiero, Ava Gadner, Sofía Loren, Hemingway, Orson Welles, Agustín Lara, grandes aficionados a los toros, al Matador Dominguín con Francisco Franco, el único en documentar la muerte de Manolete.

A través de su trabajo, contribuyó a registrar grandes momentos de la historia de la tauromaquia. Gracias a sus fotografías, podemos conocer a Matadores de los que sólo hemos leído y de los que se habla de generación en generación.

No imagino la cantidad de historias que debió de guardar en esa mente llena de arte sobre las tardes de gloria en las plazas de toros, sobre los momentos que vivió al lado de tantos individuos ilustres y celebridades internacionales, entre tertulias sobre toros y viviendo su pasión: la fotografía.

Ahora va a reunirse de nuevo con ellos y podrán hablar de toros y de cómo ha cambiado la fiesta brava hasta la actualidad. ¡Olé hasta el cielo!


Kira


Fuente de la fotografía: 
http://www.elcultural.com/galerias/galeria_de_imagenes/106/LETRAS/Mitos_de_Cano

viernes, 24 de junio de 2016

El soundtrack de mi vida


Una prestigiosa librería realizó un concurso en el que se tenía que escribir la biografía personal a través de la música y me puse a pensar en cuál sería el soundtrack que musicalizaría a mi vida.

Entonces, reté a un par de amigos para que en 10 canciones y/o piezas musicales describiéramos nuestra vida. Fue un ejercicio interesante, considerando que desde pequeña viví la música de cerca: educación musical, mamá músico y papá melómano.

Y, después de escuchar música instrumental, soundtracks de videojuegos y de mis películas preferidas, música de diferentes géneros, decidí que ésta sería mi biografía musical:

1.     Bernard Herrmann - Concerto Macabre
2.     Richard Wagner - The Legend of the Errant Dutch
3.     R.E.M. - Losing my religion
4.     Alex Ubago - Sigo Aquí - El Planeta del Tesoro, Walt Disney Pictures
5.     Edith Piaf - Non, Je Ne Regrette Rien
6.     Jeff Buckley - Lover, You should've come over
7.     George Gershwin - Rhapsody in Blue
8.     Pink Floyd - Hey you
9.     Led Zeppelin - Ten years gone
10. The Legend of Zelda: Ocarina of Time - Gerudo Valley

Bonus track 1. A Whole New World - Aladdin, Walt Disney Pictures
Bonus track 2. Metallica - Nothing Else Matters


Un reto complicado. 

Y no es que estas piezas musicales y canciones sean mis favoritas, sino que me recuerdan etapas, situaciones o gente importante en mi vida.

¿Qué piezas musicales y/o canciones integrarían su biografía?

Kira

Dedicado a Gis y Horacio.

miércoles, 1 de junio de 2016

Los Artistas

Mi trabajo está lleno de grandes momentos y experiencias que se derivan de conocer a artistas y creadores.

Es un mundo fascinante: gente con tanto talento y creatividad, que buscan posicionar su trabajo a nivel nacional e internacional. Poner el nombre de México en alto.

Es gente sumamente competitiva, con obra de gran nivel. Muchos de ellos ya son reconocidos en el mundo. Y aquí es en donde entra la parte triste: en México no los conocen como deberían.

¿Qué pasa en México, que pareciera como que la cultura y el arte están fuera del alcance? A parte de la apatía y la falta de interés de la gente.

En fin.

Platicar con los artistas sobre su obra, es una experiencia importante: ver en sus rostros esa alegría y orgullo al escuchar una crítica constructiva o comentario positivo.

No hay nada más gratificante que recibir un libro dedicado por parte del autor, o que agradezcan tu trabajo con un poema.

No sé si "trabajo" sea el término correcto para definir lo que disfruto tanto hacer.


Kira

jueves, 19 de mayo de 2016

¿3 libros que marcaron tu vida?

Recientemente vi un video en el que le pedían a nuestros ilustres diputados que mencionaran tres libros que hubieran marcado su vida, entonces me puse a reflexionar:

¿Cómo podría elegir únicamente tres libros que han marcado mi vida, si cada libro que he leído tiene historia y significado para mí y me ha dejado alguna enseñanza? ¿Cómo considerar a un libro más importante que el otro?

Le conté a mi papá sobre este dilema y me dijo: debemos tener la capacidad de elegir tres libros que hayan marcado nuestra vida, y en seguida mencionó los suyos.

Me puse a pensar en cuáles elegiría y me di cuenta de que mi pequeña lista se estaría actualizando constantemente conforme aumente mi catálogo de libros leídos. 

Que difícil e importante elección, he tenido que considerar los cambios que han acontecido en mi vida y las lecturas que me acompañaron significativamente en cada momento.

Y bueno, para no extender esta reflexión, aquí menciono los 3 libros que han dejado huella en mí, considerando que uno de ellos es el primero que leí, el que me introdujo a este vicio, y los otros dos me recuerdan etapas importantes de mi vida:

1.       El último encuentro, Sándor Márai
2.       Jane Eyre, Charlotte Brontë
3.       Momo, Michael Ende


¿Cuáles serían los suyos?

Para mi papá.

Kira


miércoles, 13 de marzo de 2013

Mi sentir, mi pensar sobre la tauromaquia


Antitaurinos:

Usualmente no me dirigiría a ustedes, pero debo expresarles mi sentir sobre las acusaciones que nos hacen. Y aclaro que mi objetivo no es tratar de convencerles de nada.

Es enfadoso ver que nos tachen de incultos cuando encuestas y estudios han demostrado que los taurinos son lectores en su mayoría, disfrutan y conocen el arte, sean niños, jóvenes, adultos.

Que se refieran a nosotros como asesinos, psicópatas, sádicos. Ante estas graves acusaciones, me pregunto: ¿conocen el significado de estas palabras? Entonces, Asesinos también los que trabajan en los rastros, los que matan animales para comer y asesinos todos los que comemos carne. Sádicos no, no vamos a la plaza a ver sufrir al toro, sino a verle luchar, entregar su vida en el ruedo, sea él o el torero.

¿Psicópatas? "com. pat. Enfermo mental que padece una psicopatía." "psicopatía: f. pat. Enfermedad mental, en especial la anomalía psíquica por obra de la cual, a pesar de la integridad de las funciones perceptivas y mentales, se halla patológicamente alterada la conducta social del individuo que la padece como consecuencia de una adaptación al medio: psicopatía histérica.". No he conocido taurino alguno que presente alguna de estas características. Gente en perfecto estado mental asiste a las plazas de toros, con la capacidad de decidir si gusta o no del espectáculo y en su caso decidir si asiste o no. 

Que nos tachen de violentos (violencia. (Del lat. violentĭa). f. Acción y efecto de violentar o violentarse. f. Acción violenta o contra el natural modo de proceder. DRAE), cuando nuestro comportamiento demuestra lo contrario, pues ante sus insultos y agresiones físicas o verbales no respondemos. Mientras ustedes, en sus manifestaciones "pacíficas" agreden verbal y físicamente a todo el que asiste a una plaza, a todo el que gusta de la fiesta brava.

5 años de mi vida los dediqué a la docencia, trabajé con niños de primaria. En cada escuela conocí niños de diferentes clases sociales. Me tocaron niños que lo tenían todo y sin embargo los padres no les prestaban atención, niños huérfanos que debían que trabajar por las tardes a su corta edad para ayudar en casa, niños que eran golpeados por sus padres, niños a los que dejaban encerrados y amarrados como animales porque los padres trabajaban, niños violados por su propia familia.

Te puedo asegurar que un niño aprende y vive más violencia verbal y en ocasiones física, en su propia casa, en su escuela, en un estadio de fútbol, en la lucha libre, en el box, que en una plaza de toros. En una ocasión me tocó llevar a un niño con la cabeza abierta al hospital por jugar a las luchas.

He asistido a todo tipo de eventos en mi vida: deportivos, culturales, artísticos, musicales. He visto violencia en mi vida: desde una mujer golpeada por su marido, un niño golpeado por su padre con un cable, que dos hombres se agarren a golpes en un estadio de fútbol por no estar de acuerdo, dos borrachos pelearse, gente agredir a un animal, violencia física. Un maestro etiquetar a un alumno, hombres insultar a mujeres, faltarles al respeto, niños que gritan a sus mayores, ancianos y niños abandonados en calles o instituciones, violencia verbal y psicológica. Ante tales ejemplos, díganme ¿dónde entramos los taurinos?

Mario Vargas Llosa: 'Mis hijos fueron a los toros de pequeños y ninguno me salió cruel'

En una corrida de toros, haciendo a un lado su esencia artística, también se presencian valores que actualmente están en decadencia: Respeto al torero, al toro, a la afición y a los participantes. Valentía en el torero y todos los que se enfrentan al astado. Perseverancia. Tolerancia hacia los gustos de los demás. Justicia. SOLIDARIDAD ¿Has visto una cornada? como inmediatamente todos entran a apoyar al caído. Templanza. Fidelidad y Fortaleza. ¿Has visto como un torero, después de una cornada o una voltereta, se para y vuelve a torear?

Mi afición empezó por casualidad. A mi mamá le habían regalado boletos para ver al mejor rejoneador del mundo, a regañadientes fui. Pese a que siempre me había fascinado el traje del torero, no tenía idea de lo que vería. Asistí. Ver morir al primer toro me impactó, pero conforme la corrida avanzaba y me iba adentrando en ella, me cautivó. Desde ese momento la fiesta brava formó parte de mí. Se dieron nuevas corridas y asistí a todas, cada vez más enterada. Cada vez la amaba más. Poco a poco fui aprendiendo, leía, investigaba y preguntaba; y poco a poco fui conociendo a más aficionados. Y así llegué a formar parte de una peña taurina: "Peña Taurina Tauroarte", junto a jóvenes de diferentes estados de la república, fieles a la fiesta brava y defensores incansables y yo me siento orgullosa de apoyarles, porque mientras las nuevas generaciones la vivan, la disfruten, la fiesta de los toros no morirá. No tenía idea de que ese día conocería al torero que se convertiría en mi figura.

Un domingo, día de toros, tuve la visita de una amiga que se manifestaba en contra. En un momento de la tarde puse la corrida para ver cómo iba y ella en un principio dijo: ¡ay no, cámbiale! Antes de hacerlo, al ver como el torero movía el capote dijo: ¡Oohh, espera! Que interesante. Entonces, nos quedamos viendo la última faena de la tarde, lo que causaba en ella muchas dudas y curiosidad. Conforme avanzaba la faena del torero, ella me preguntaba que pasaba y le iba instruyendo. Al final, dos de los toreros salen a hombros y ella emocionada me dice: ¡Qué guapos están!, a lo que comenté: uno de ellos viene en 15 días. Se emocionó tanto y me pidió ir.

Compre los boletos y días antes de la corrida me pedía toda clase de información porque quería conocer, saber y entender lo que iría a ver. Me di a la tarea de compartir con ella fotos, vídeos, lecturas, platicarle de qué se trata la lidia del toro. Y así llegó el tan ansiado día.

Compramos claveles y fuimos a la plaza, llegando vimos a un grupo de antitaurinos que se empezaban a formar. Días antes habíamos leído que se juntarían en una manifestación "silenciosa y pacífica" vestidos de negro y con una vela.

Entramos a la plaza y vimos al rejoneador calentando con sus caballos. A los pocos minutos llegaron los matadores y bajamos a tomarnos una foto con ellos. Buscamos nuestros asientos y esperamos a que comenzara la corrida.

Suena la trompeta, suena el pasodoble, se escucha el "¡oléee!" de la afición en la plaza y da inicio el paseíllo.  Ese momento envuelve tantas emociones: ver a los toreros nerviosos caminar por el ruedo para saludar al juez, acompañados del pasodoble y el público emocionado por ver a su matador.

Sale el primer torero y mi amiga al principio estaba nerviosa. Mientras avanzaba la faena le iba explicando que pasaba, cuando llegó el momento de darle muerte al toro. Antes de ir a la corrida me había dicho que en algunas partes se taparía los ojos, y así lo hizo, pero justo antes de la estocada de muerte se destapa y con cara sorprendida observa. Pincha el torero y tiene que tirarse a matar de nuevo, ella observa detenidamente, cuando por fin la estocada entra y el toro al poco dobla, aplaude.

Viene el rejoneador, desde el momento en que se para a media plaza para recibir al toro a porta gayola, hasta el momento en que empieza su faena, ella estuvo quieta, a la expectativa. Me transmitía su emoción, su alegría cada que veía que el rejoneador acertaba con las banderillas, cada que el caballo toreaba al toro, cada que le libraba y cuándo bailaba el caballo al compás del pasodoble. Y llega la hora de que el toro muera. Se sabe que el rejón de muerte hace sangrar más al toro, eso me preocupaba en un momento, pero cuando lo ensarta certeramente el matador y el toro dobla y muere, ella no menciona el sangrado, si no la belleza de la faena.

El rejoneador se hace acreedor de dos orejas y da la vuelta al ruedo. Ella con sus claveles en la mano, corre hasta delante para saludar al torero y cuando pasa le lanza los claveles, él los recoge y los besa. Estaba contenta, aplaudía, se emocionaba. Y yo disfrutaba de compartir ese momento con una de mis mejores amigas.

Y así se siguió la corrida, hasta que los matadores salen a hombros. Los acompañamos y no acercamos a pedirles otra foto. Nos regalan una foto de uno de los matadores y pedimos que nos la firmara. Ella la guarda como un tesoro junto con su boleto.

Caminábamos de vuelta a mi casa, vivo cerca de la plaza, y en nuestro trayecto me dijo:

- Amiga, me ha encantado, estoy enamorada del rejoneador, de sus caballos. No entiendo como los antitaurinos hablan y agreden y no investigan. En ningún momento vi que el toro sufriera, ni siquiera me fijé en la sangre, veía al torero, como se movía, parecía que bailará. Ojalá los antis investigaran más, no saben lo que se pierden. Tu sabes que sufro por los animales, pero no lo hice hoy. Que mentirosos son los antitaurinos, como pueden decir que el toro está maltratado si sale con tremenda fuerza al ruedo. Ese no es un toro lastimado. ¿Violencia? He visto más violencia en un estadio de fútbol, no escuche que dijeran groserías en la plaza, no veo de donde los niños puedan afectarse.

Le platiqué de la vida del toro en el campo, de los cuidados y su alimentación, de que su carne se come. De cuándo se indulta a un toro, de cómo han muerto toreros a causa de una cornada y sobre esto comentó: ¿cómo pueden los antitaurinos desear la muerte de un humano ante un animal?; le respondí que no entendía.

Según la Biblia somos hermanos. Somos superiores a los animales por el simple hecho de tener conciencia, sentimientos, de poder pensar y tomar decisiones. Me llaman insensible, inconsciente, pero ¿no es eso también parte de desearle la muerte a un humano? ¿Tu hermano? El arte te despierta la sensibilidad.

Entonces antitaurinos, ¿no es ella un ejemplo a seguir? Investigó, leyó, comprobó para sí misma de que se trata la fiesta brava. Se quitó el tabú. Y ahora quiere ir a la Monumental, la más grande plaza de toros, La México.

Un cristiano me dijo alguna vez: Dios creo a los animales para que nos alimentáramos de ellos. Un animal aprende por instinto, no entiende de amor, no sabe de perdón, de odio. Los animales tienen un rol específico en la tierra, mantener el balance. Los carnívoros se comen a los herbívoros, los herbívoros a las plantas. El que comas carne te hace igual a mí, asesino, si por disfrutar de un buen corte lo soy. El toro vive como rey, mejor que muchos animales domésticos. Muere como tal, como un gran gladiador que será recordado por el torero, el ganadero, la afición.

Ignorante, sí lo soy, pues ignoró muchas cosas. Insensible, no, disfruto del arte en todas sus expresiones. Inculta, no, desde que nací formo parte de una cultura que se fue enriqueciendo con el paso del tiempo gracias a mi formación en familia, escolar y convivencia con los demás. Leo mucho desde los 12 años, toco marimba desde pequeña, hablo inglés y francés, aprendo japonés, he viajado al rededor de mi país y del mundo. No voy alardear de mí, pero ¿Esto hace de mí una persona inculta por disfrutar de la fiesta brava? "La fiesta de los toros es la más culta del mundo" García Lorca. Arte.

La tauromaquia es arte, que inspira al arte. El arte, la manifestación de sentimientos. ¿Qué sientes al ver una obra de tu pintor favorito? ¿Al escuchar una ópera en vivo? ¿Has pintado? ¿Has escrito? ¿Qué sentiste al hacerlo? Esos sentimientos que los artistas plasmaron en sus obras, el alma de éstas, es lo que el torero imprime en su faena. Te hace vibrar, te hace emocionar, sentir miedo, pasión, te hace llorar al verlo triunfar, la puerta grande a hombros atravesar. Son artistas, al bailar con el toro esa danza sensual contra la muerte, en la que a veces el torero pierde y se va como el héroe que fue. "Los toreros son los últimos héroes antiguos que nos quedan" José Saramago.

La tauromaquia ha inspirado a pintores, escultores, escritores, fotógrafos, músicos, arquitectos. La tauromaquia es imperfecta, como el arte, es estética. Premios Nobel en estas artes dedicaron obras a ella. Y como todo arte es subjetiva, pues es entendida de forma particular, cada individuo la aprecia de diferente manera, lo que me cause a mi Picasso puede no ser lo mismo que a ti. Y aquí entra la tolerancia. Entre taurinos sabemos respetar la opinión que le merece un torero a alguien más. Qué a mí me guste la música clásica no significa que deba hacer que a los demás les guste. "El arte sabe a arte" Morante de la Puebla.

Mis mejores dibujos son dedicados a los toreros. Una pequeña prima, 8 años, en sus clases de pintura se inspiró en la tauromaquia, en una torera: Mary Paz Vega. ¿Quién de atrevería a juzgarle por eso?

"Aunque a mí me interesen los caballos o las piedras preciosas, no puedo exigir que todos los demás tengan los mismos intereses que yo." El mundo de Sofía.

En el mundo del toro he conocido a gente muy culta, la más culta con la que he convivido. He conocido antitaurinos muy cultos y se limitan a decir que no les gusta, pero respetan. Y ellos mismos argumentan que las manifestaciones en las que los antitaurinos tratan de provocar con agresiones verbales y físicas, son intolerables.

Entonces, si a una corrida de toros llegan ustedes a manifestarse "pacíficamente" y nos insultan o arrojan cosas y nosotros simplemente pasamos de eso, ¿Quién es el violento?

En la última corrida que se llevó a cabo en mi ciudad los antitaurinos se reunieron para hacer una cadena humana, vestidos de negro, con una vela. Entre sus reglas para llevar a cabo este evento pedían que no respondieran a agresiones, que no fueran violentos, que se mantuvieran firmes. Sería una manifestación "pacífica y silenciosa". Los taurinos llegando a la plaza entrábamos sin fijarnos en ellos, pero terminado la corrida tuve la oportunidad de platicar con uno de los matadores y me dijo que a su arribo a la plaza los antitaurinos se abalanzaron a su camioneta acosándolo con sus pancartas y gritándole "asesino", "cobarde", entre otras cosas. Y pregunto de nuevo ¿Quiénes son los violentos?

Desde el momento en el que se presentan en las plazas están violando nuestro derecho de disfrutar de los toros.

Llamar a un torero cobarde es injusto. Quiero ver que cualquier antitaurino se le plante en el ruedo a un toro y haga lo que el torero. En una ocasión le pregunte a un matador que qué sentía cada vez que iba a torear y me contestó: miedo, mucho miedo. Pero eso no le hace cobarde. Todos por naturaleza sentimos miedo, ante lo desconocido, ante la adversidad. No enfrentaron a esos miedos es cobardía. Y el torero, sintiendo miedo, se enfrenta al toro hasta darle muerte.

Un ejemplo: Un novillero recibe una cornada de 10cm en el interior del gemelo izquierdo. Se tira a matar pese al dolor y la pérdida de sangre, no se queja, no muestra su dolor. La afición apenas se entera de la herida, su cara se está serena. Da la estocada entera, bien colocada, y entonces surge el dolor, lo cogen antes de que caiga, ha perdido sangre, tienen que llevarlo a la enfermería, es intervenido quirúrgicamente.

Yo antitaurino te pido respeto, respeto a mi gusto por la tauromaquia. Respeto al rey de la fiesta, a los toreros, a los ganaderos, a los niños que aspiran a ser toreros. Respeto a los novilleros que desean ser figuras. Respeto a los empleos que las corridas de toros generan. Respeto a los que se inspiran en ella para crear más arte. Respeto a los toreros que por decisión propia se juegan la vida en el ruedo. Respeto a todos los que participan en ella.

Respeta la vida del toro. Al pedir que prohíban las corridas de toros atentas contra la vida del animal, pides su extinción. No entiendo cómo siendo animalista prefieras ver extinta a una especie.

Entiendan que nada de lo que nos digan hará que dejemos de ir a las plazas, que dejemos de disfrutar de las corridas. Son parte de mí, muchos de los mejores momentos de mi vida los he pasado en los toros. No tienen idea de lo que se siente poder ver salir a hombros a tu torero, que tu torero bese un clavel y te lo regale, que entre toda la afición sea a ti a quien le obsequie la oreja que ganó tu torero. No imaginas lo que se siente escuchar tu pasodoble favorito sonar en la plaza, el olé de los aficionados que estremece tu piel.

Y es así, sin afán de hacerte cambiar de opinión y menos instruirte sobre el mundo del toro, como te comparto mi sentir, mi pensar.


Kira