martes, 12 de septiembre de 2017

3 libros que marcaron mi vida, parte 2

Jamás me había puesto a pensar en la vida de los esquimales (término que se considera despectivo, pues se cree que significa “devoradores de carne cruda”), hasta que llegó a mis manos “El país de las sombras largas” del escritor suizo Hans Ruesch, libro que me recomendó y prestó mi abuela.

La Edición data de 1960, un libro viejo y frágil que exige leerse con tal cuidado, acariciando delicadamente cada hoja para evitar que se conviertan en polvo. Guarda ese olor característico a libro antiguo y sus hojas coloreadas en amarillo por el paso del tiempo. Una reliquia.

La novela relata la historia de una pequeña familia inuit que lucha por sobrevivir en el ártico hasta la llegada del hombre blanco quien en su necesidad por conquistar y colonizar al mundo, rompe el delicado equilibrio de estas tribus, imponiendo cultura y religión de forma abrupta.

La historia avanza y nos vamos sumergiendo en los relatos que nos permiten conocer más sobre la forma de vida de estos pequeños grupos, en su mayoría nómadas, los roles sociales y familiares que juegan, sus costumbres y tradiciones.

Guardan un profundo respeto por la naturaleza, pues les provee de alimento, vestimenta, elementos para construir vivienda y transporte, permitiéndoles sobrevivir ante las drásticas condiciones climáticas que enfrentan pese a los escasos recursos que les ofrecía.

Cultivaban el respeto entre ellos y sus semejantes, viven en armonía como sociedad, guardan creencias espirituales que los obligaba a honrar a sus Dioses y a la naturaleza, practican rituales y usan amuletos obtenidos de la naturaleza, con los cuales se protegen en sus largas cacerías y viajes cruzando los mares, y para sobrevivir al clima y al invierno que los sume en la oscuridad por meses.

Los inuit son individuos fuertes, muy resistentes, mantienen inocencia en el alma, gente de sentimientos puros, bellos y nobles, amables y compartidos. Conservan valores que se han perdido en la actualidad, como el respeto, la hermandad, la solidaridad. 

Mientras avanzaba con la lectura, me obligué a investigar más sobre estas tribus para conocer las transformaciones que han sufrido por la globalización y de qué manera han sido afectados por los cambios climáticos. Mi interés por ellos crece cada vez más, quiero conocerlos, conocer su entorno, pasar la noche en un iglú. 

Admito que alargué el libro todo lo que pude, no quería que llegara a su fin, disfruté cada hoja, cada párrafo desde el inicio. Me cautivó y conmovió profundamente. 

Esta novela merece estar en la lista de los tres libros que marcaron mi vida:
  1. El país de las sombras largas, Hans Ruesch      
  2. El último encuentro, Sándor Márai
  3. Momo, Michael Ende 

Existe una segunda parte del libro y ya estoy en su búsqueda.

Kira




Para mi Abuela, con quien siempre puedo hablar de libros e intercambiarlos.

martes, 29 de agosto de 2017

It starts with one thing…

Me invitó a verlo tocar. Llegamos juntos al bar y me presentó a sus amigos y a los miembros de la banda, pedimos cervezas y nos pusimos a charlar un poco sobre música. Estaba nerviosa.

La noche transcurría mientras otra banda se presentaba, hasta que llegó su turno. Subieron al escenario, prepararon los instrumentos y comenzaron a tocar. Parte del repertorio estaba integrado por algunas de mis rolas preferidas. Cruzámos miradas ocasionales.

La banda hizo una pausa y bajaron del escenario por un rato. Regresó a mi lado y me preguntó si me gustaba lo que escuchaba, respondí que sí, que interpretaban los “covers” chido y  sonaban bien. 

Le pedí que me dijera que seguía en su repertorio y me dijo que era sorpresa, pero me susurró al oído que tocarían “In the end” y luego me pidió que no comentara nada. Me sentí emocionada pues es de mis canciones preferidas, me recuerda una etapa interesante en mi vida. 

Días antes habíamos platicado sobre Linkin Park.

Después de darle un trago a nuestras cervezas, empecé a tararear la canción, me dijo que a él le tocaba interpretar la parte del rap y comencé a cantarla en voz baja, me siguió. Nos volteamos a ver instintivamente mientras cantábamos, su mirada era intensa. Yo había olvidado parte de la canción y él me guió para que pudiéramos terminarla.

Bebimos un poco más de cerveza y me dijo que era hora de regresar al escenario. Esperé ansiosa la canción mientras tocaban otros clásicos del rock.

Sonaron los primeros acordes, nos buscamos con la mirada, yo seguía la letra desde la mesa, me seducía su forma de tocar y sentir la música.

Pocas veces se conecta musicalmente con alguien de esa forma, intensamente.

Al final me dijo: ¡Gracias por ir, me hiciste feliz!


Kira

lunes, 3 de julio de 2017

Un trabajo aventurero de fines de semana

A principio de año conseguí un trabajo de fines de semana como coordinadora de grupos en viajes de corto recorrido por México y, aunque empezó por necesidad, pronto terminó convirtiéndose en un pasatiempo.

En un inicio pensaba que sería desgastante: madrugar, el esfuerzo físico, sacrificar los fines de semana, momentos con familia y amigos, pero estos viajes han sido más gratificantes y enriquecedores de lo que pensé, pues incluyen visitas a lugares naturales y pueblos mágicos, así como experiencias gastronómicas, artísticas y culturales.

Cada fin de semana visito lugares que guardan miles de secretos, historias, leyendas, cuentos, disfruto de la naturaleza y sus rincones encantados, pruebo diferentes platillos, dulces, bebidas, conozco algún recinto histórico, platico con artesanos y gente local, conozco parte de la cultura y el arte de los pueblos, escucho música regional… la lista podría seguir.

Y, aunque parece que sólo es diversión, también está la parte del trabajo: ser guía y responsable de grupos de gente que van a conocer y disfrutar del tour. Cada recorrido, cada grupo es generador de aprendizaje: como tratar con los proveedores, resolver conflictos inesperados, llevar las cuentas de los gastos, manejar a grupos y hacerlos sentir seguros y en confianza.

En estos 5 meses he tenido la oportunidad de conocer a chavos emprendedores y muy trabajadores, quienes me brindan la oportunidad de laborar con ellos, así como compañeros de trabajo que se encargaron de entrenarme en mis primeros recorridos y con los que he compartido buenos días conociendo México.

Conocer, charlar y convivir con gente nueva, pasando días en compañía de compañeros de trabajo y clientes, hacen que la experiencia sea mejor, pues al final del día nos convertimos en una pequeña familia. Y bueno, puedo poner en práctica lo aprendido en los pocos cursos de fotografía que he tomado.

Mis viajes de fines de semana son todo un reto, pero, al final, la sonrisa y el agradecimiento de la gente, es la mayor recompensa. 

Me gusta trabajar con Espíritu Aventurero y viajar por México como forma de escapar a la realidad y sanar al alma. 

Kira



Dedicado al equipo de Espíritu Aventurero.
http://espirituaventurero.com.mx/

miércoles, 8 de febrero de 2017

“Música Naca” vs. “Música Culta”

“Las letras son machistas, misóginas”, es el argumento más usado para justificar el aborrecimiento hacía la música de banda, el reggaetón u otros géneros musicales similares.

Hace unos días un amigo publicó una imagen en la que se comparaba la letra de una canción de reggaetón y otra de rock, y he decidido anexar más para analizarlas:

Llamado de emergencia 
Daddy Yankee

“… sin ti mi camino se desaparece,
sin ti las espinas son las que florecen,
sin ti yo no vivo,
sin ti no se escribe la historia del amor.
sin ti mi poema se queda sin versos,
sin ti no ilumina la estrella en mi universo,
mis signos vitales van disminuyendo,
ven por favor…”

Welcome to the Jungle
Guns N' Rose

“… Bienvenida a la jungla, la tomamos día a día
Si lo quieres, vas a sangrar, pero es el precio que pagas
Y eres una chica muy sexy muy difícil de complacer
Puedes probar las luces brillantes, pero no llegarás gratis,
En la selva, bienvenida a la selva
Siente mí, mi, mi, mi serpentina,
Yo quiero oírte gritar…”
Háblame de tí
Banda Ms

“… Y te pregunte
"Háblame De Ti"
de todos tus gustos
cuántos años tienes
y a que te dedicas,
si sales con alguien
igual y con suerte
te encuentro solita,
y dime qué opinas
crees que existe
el amor a primera vista,
la verdad yo sí...”

You can’t do that
The Beatles

“Tengo que decirte algo que te puede doler,
si te veo hablando con ese chico otra vez,
te voy a dejar y te voy a castigar,
porque te he dicho
que no puedes hacer eso…”
Mi mayor anhelo
Julión Álvarez

“Mira como este loco
por ti se está muriendo
Mi corazón ya no aguanta más
y hoy quiere decírtelo.
Como es que te quiere,
es tan grande el amor que te tiene,
Se quiere entregar en cuerpo, amor y alma,
para conocer a quien tanto te ama…”
Out of Time
The Rolling Stones

“… Pensaste que eras una chica inteligente por renunciar a tu círculo social,
Pero no puedes volver y ser la primera en la línea,
Estás obsoleta, mi bebé, mi pobre bebé pasada de mora,
Dije bebé, bebé, cariño estás fuera de tiempo…”

Antes de continuar, quiero aclarar que el motivo de este texto no es defender ningún género en específico.

Bien, una vez leídos dichos fragmentos, podemos observar que las más agresivas son las letras de las canciones de Rock. Sin embargo, no criticaremos a los grupos de Rock, Pop, Metal, Jazz, Country, etc., aunque sus letras sean violentas, machistas, sexistas, porque nos gustan, consideramos que hacen “buena música” y pensamos que son mejores que cualquiera.

Pero, sólo por percibir los primeros acordes de la introducción de una canción de banda, salsa, reggaeton, hacemos comentarios como: es música de nacos, los que escuchan eso son iletrados e incultos, las letras insultan… podría continuar. ¿Realmente prestamos atención a lo que escuchamos?

Tampoco somos superiores, más cultos, finos e inteligentes por presumir que escuchamos música instrumental de época.

Generalizamos: ni toda la banda es misógina, el rock o el reagge no son completamente rebeldes y agresivos y, tampoco el tango y el jazz son los más finos.

Antes de emitir un juicio o criterio sobre alguna canción, cantante, o género musical, deberíamos de abrir la mente y tratar de ver mas allá del simple texto. El ritmo, los instrumentos, las voces, los sonidos, por ejemplo.

Cito a un querido amigo, Adrián, quien inspiró este texto después de publicar la imagen a la que me refiero al inicio, para que reflexionemos sobre el origen de los géneros musicales y podamos comprender su razón de ser: “… recuerda que también tacharon de aberrante al Rock and Roll, así también al Jazz y demás.” La evolución de la música está determinada por la época, los movimientos sociales, el contexto en el que viven determinados conjuntos de individuos, y es parte de la idiosincrasia de las sociedades a las que pertenecemos.

La música, no debería de ser un elemento para juzgar, burlarse o criticar a alguien, sólo porque no compartimos el mismo gusto. Necesitamos ser un poco más tolerantes y promover el respeto.

Conozco gente que lee más libros que nadie, conoce de arte, vinos, viaja por el mundo, y escucha banda y reggaetón, como tangos, rock y música instrumental de época.

Concluyo con esta frase que me inventé: un buen conocedor de música es aquel al que más géneros musicales le caben en la cabeza. Aclaro, no todo nos tiene que gustar. 

Kira

jueves, 10 de noviembre de 2016

Detrás del telón

Mi paso por las artes escénicas fue efímero, entre presentaciones escolares de danza y puestas en escena de alguna obra como proyecto para las clases de español y literatura. Me gustaba la idea de poder ser alguien más por un momento gracias al vestuario y maquillaje.

Vivía en una ciudad a la que rara vez llegaban eventos culturales de calidad, pocas veces tuve la oportunidad de ver alguna obra de teatro o algo de ballet, hasta que me mudé a CDMX.

Empecé a trabajar con compañías de teatro, tuve la oportunidad de conocer a los directores y a algunos actores. Entonces, como mi trabajo se trataba de apoyarlos para que se presentaran en el extranjero, tenía que ver y crearme una opinión sobre lo que estaba enviando al resto del mundo.

Así fue como comencé mi aventura recorriendo los teatros de la Ciudad.

Cada vez me resulta más fascinante el teatro, es sensible y seductor. No es lo mismo ver una buena adaptación fílmica de alguna obra de teatro escrita por Cervantes, por ejemplo, a verla actuada en vivo. Se ve y se siente tan de cerca, de forma más íntima, lo que el actor representa. Transmite mucho más que una pantalla.

Los actores son vulnerables cuando están en escena: un pequeño error cambia el esquema de la obra y, tener la asombrosa capacidad de improvisación para hacer que el público no se dé cuenta de que se olvidó o cambió una línea, no es tarea fácil. No pueden parar el ritmo de la obra para decir: “¡Corte, se repite!”.

He visto obras de diferentes géneros, con actores reconocidos a nivel nacional por su trabajo en televisoras y compañías emergentes, y es en el escenario de un teatro en donde se descubre quien es bueno en la actuación.

Es admirable el trabajo en equipo entre el director, los productores, actores y los técnicos, para crear obras de arte tan volátiles e interesantes, a través de los cambios de vestuario, maquillaje y escenario en cuestión de segundos, los efectos de sonido, la música y el juego de luces, como parte de la puesta en escena de un texto.

México tiene una gran oferta teatral competitiva a nivel internacional. Mucho talento entre las compañías que día a día buscan una oportunidad para mostrar su trabajo y actores que dejan el alma en el escenario.

Y bueno, tengo la fortuna de contar con grandes amigos, con quienes he compartido la oportunidad de ver obras excelentes. El teatro ha resultado cautivador para mí y mis cinco sentidos.


Para Los Colochos.

Kira



lunes, 10 de octubre de 2016

Veamos una película mexicana

Dice Isaac Ezban, director de cine mexicano, que la primera semana de una película en el cine determina su permanencia y continuidad en cartelera, por lo que es muy importante asistir en los primeros días de su presentación.

No, no hablo de las películas que protagonizan los Derbez, películas comerciales.

Hablo de las películas mexicanas de “cine de arte”, a las que les hace falta público en el país.

Los filmes mexicanos independientes están dando la vuelta al mundo con mucho éxito, teniendo presencia en los festivales de cine más importantes del mundo, obteniendo numerosos premios y reconocimientos.

Pero el insuficiente apoyo para la producción y distribución a nivel nacional e internacional, la escasa promoción de los filmes, son factores que no permiten la trascendencia de las películas en las salas de cine del país.

México tiene mucho talento que mostrar y es lamentable que, por falta de interés y malinchismo, la gente del país no conozca las obras de arte que están poniendo en alto el nombre de nuestra nación a nivel mundial.

Y es aquí en donde les hago la invitación para que asistan al cine, que vean películas mexicanas de calidad y apoyemos el talento mexicano.

Para concluir, les dejo una pequeña lista de películas que vi recientemente y recomiendo:
  1. Chronic, Michel Franco
  2. Güeros, Alonso Ruizpalacios
  3. Los Parecidos, Isaac Ezban
  4. 600 millas, Gabriel Ripstein
  5. En el último trago, Jack Zagha
Pilón: el Incidente, Isaac Ezban.


Para @FChandom

Kira


martes, 27 de septiembre de 2016

Un sábado entre bemoles y sostenidos

El piano es el instrumento que me ha acompañado a lo largo de mi vida, desde que tengo memoria.

Conocí el piano a través de "Para Elisa" de Ludwig van Beethoven, pieza que mi mamá tocaba eventualmente. 

Desde los 5 años, me inculcaron el amor por la música y este instrumento. Mi mamá solía sentarme al piano a practicar alguna lección del "método rojo" (Thompson), como le decía, y sí sacaba la pieza, me dejaba colorear los dibujos de las partituras. 

A lo largo de mi vida, siempre conviví con músicos, pianistas, para ser exacta. Me gustaba escucharlos ensayar.

Hace unos días tuve la oportunidad de acompañar como oyente, a una tía pianista, muy talentosa, a una clase con el Mtro. Mauricio Náder, prodigio. Los interpretes presentaban alguna pieza que tenían preparada, el Maestro los escuchaba y los corregía. ¡Qué manera de dominar los conocimientos musicales!

Los alumnos se mostraban receptivos, un tanto nerviosos. Tomaban notas y ponían en práctica lo que el Maestro les sugería, corrigiendo y perfeccionando la obra.

Ha sido fascinante ver con que pasión y paciencia comparte sus amplios conocimientos musicales.

Esta experiencia me permitió entender más el piano y al pianista. Tocar el piano no es solo interpretar una partitura, es pasión, sentimiento y mucha expresión corporal.

Podrán tocar la misma pieza veinte mil pianistas en el mundo, pero cada uno le imprime sello y estilo propio, haciendo suya la pieza, transmitiendo lo que les hace sentir y pensar. 

Fue una tarde de deleite, escuchando perfectas obras de grandes músicos. La mejor parte fue, sin duda, compartir mis impresiones con el Maestro y los músicos.


Dedicado a mi mamá Maribel y a mi tía Marilú Niño.


Kira